Alexander MacLennan nació en 1871 en Toronto y se crió en las Tierras Altas de Escocia, donde aprendió de panadero. Llegó a Tierra del Fuego hacia 1895 y fue capataz de la Primera Argentina, la primera gran estancia de José Menéndez en el lado argentino de la isla. En 1897 lo hirió una flecha selk'nam; después usaba la punta como prendedor.
Le decían el Chancho Colorado, y el apodo está unido a algunos de los peores relatos del genocidio selk'nam. Casi todos llegan de segunda mano. José María Borrero, en La Patagonia trágica, cuenta que invitó a un grupo selk'nam a un banquete de paz en la playa de Santo Domingo, los emborrachó y mandó disparar desde los cerros. Federico Echeuline, mestizo selk'nam, lo recordaba así: «¡Para poner ovejas mataban indios!». Luis Garibaldi, de madre selk'nam, le contó a la antropóloga Anne Chapman cómo en Cabo Peñas la marea alta dejó a la gente atrapada contra el acantilado; el historiador José Luis Alonso Marchante habla de unos 17 muertos.
En 1907 Menéndez le regaló un reloj grabado: «Recuerdo de José Menéndez a su buen Colaborador Alex McLennan». Murió en Punta Arenas el 5 de junio de 1917 y está enterrado en el cementerio municipal.