Francisco Coloane nació en 1910 en Quemchi, Chiloé, hijo de un capitán de barcos balleneros. En 1923, todavía niño, llegó a Punta Arenas a estudiar en el colegio de los salesianos, y en 1927 ganó el primer premio en las Fiestas de la Primavera de Magallanes.
No alcanzó a terminar los estudios: trabajó de secretario y empezó a publicar cuentos en diarios y revistas de la región. En 1929 lo contrataron como aprendiz de capataz en una estancia ganadera de Tierra del Fuego. También fue escribiente de la Armada y participó en expediciones petroleras en Magallanes. Esos años de estancias, ovejeros, canales y viento le dieron el material de casi toda su obra.
Después publicó «Cabo de Hornos» y «El último grumete de la Baquedano», ambos de 1941, después «Tierra del Fuego» (1956) y «El camino de la ballena» (1962). Viajó en la primera expedición chilena a la Antártica, en 1947, y en 1964 recibió el Premio Nacional de Literatura.
Murió en Santiago en 2002, a los 92 años. Sus cenizas se esparcieron en el mar de Quemchi, de la Patagonia y de Quintero. En Punta Arenas su huella está más en los libros que en el bronce: vale la pena leer «Tierra del Fuego» antes de cruzar el Estrecho.