Óscar Viel tenía unos treinta años y era capitán de corbeta cuando lo nombraron gobernador de Magallanes, a fines de 1867. Llegó en febrero de 1868 a una colonia penal que llevaba dos décadas a mal traer.
Con él cambió el rumbo. En 1868 Punta Arenas fue declarada puerto menor y puerto libre, y un decreto de 1867 ya daba facilidades a colonos libres. Viel trazó el primer plano regulador de la ciudad, con manzanas de cien metros, y atrajo inmigrantes europeos: según Mateo Martinic, sólo en 1873 y 1874 llegaron entre trescientos y cuatrocientos, sobre todo franceses, británicos, alemanes y españoles. Para 1870 la colonia ya rozaba el millar de habitantes y empezaba a tener sus propios armadores.
También fue él quien bautizó la explanada central como plaza Muñoz Gamero, en memoria del gobernador asesinado en 1851. En 1874 llevó la bandera hasta el río Santa Cruz, en la Patagonia que Chile y Argentina se disputaban.
Después peleó en la Guerra del Pacífico, llegó a contraalmirante y fue intendente de Valparaíso. Apoyó a Balmaceda en 1891 y murió exiliado en París en 1892.